Vida sostenible

¿Debemos o no debemos comer animales?

27 may , 2013  

Esta vez voy a traer el debate, que bien sabemos que a la gente le gusta discutir.

¿Debemos o no debemos comer animales?

La pregunta está hecha, y las respuestas dependen de muchos factores, veamos cuales:

1.- ¿Somos Omnívoros por necesidad o por naturaleza?

2.- ¿Realmente somo omnívoros, vegetarianos o frugívoros?

3.- ¿Éticamente es correcto matar animales para comer, ¿y hacerlo sólo en casos de extrema necesidad?

4.- Esa proteina de la que tanto nos hablan sólo se puede conseguir mediante la ingestión de animales?

5.- ¿Seríamos capaces de matar con nuestras propias manos el animal que vayamos a ingerir?, ¿y prepararlo y aprovecharlo al 100%?

6.- ¿Es sostenible la cantidad de ganado que consumimos de especies concretas para el consumo?

7.- ¿Por qué se le llama deporte a la caza y no a la guerra?

8.- El ser humano es un animal, ¿sería por lo tanto lícito el canibalismo?

9.- ¿Estamos informados por nosotros mismos, sin influencias externas, de los beneficios o los problemas del consumo de animales?

La lista puede ser enorme, pero lo que sobretodo debemos tener claro es, ¿es realmente necesario comer animales?, ¿Somos capaces de proporcionarnos la comida nosotros mismos?, Un huerto es muy sencillo de mantener, se puede montar en casi cualquier sitio y da mucho de comer y de una muy amplia gana nutricional y medicinal. Una piara, por ejemplo, necesita varios de esos huertos para darnos de comer, sin contar que probablemente no seamos capaces de matar a Bunny, la mascota de nuestro hijo para hacerla al ajillo.

, ,

Vida sostenible

Las plantas, reinas absolutas

22 may , 2013  

plantas-reinas-absoluts

El ser humano está auto convencido de dominar sobre las plantas, cultivando y organizando los campos a su antojo, para obtener beneficios.

Ahora bien, ¿y si fuese al revés?, ¿y si las plantas se sirviesen de nosotros para reproducirse?

En la naturaleza, desde el comienzo de los días animales y plantas han crecido en comunión, colaborando mutuamente y llegando incluso hasta el punto de no poder vivir la una sin la otra, una verdadera historia de amor.

Aquí os dejamos un documental donde vemos el importantísimo papel que juegan las plantas en nuestro entorno y como nosotros formamos parte de ese engranaje finamente hilado que ellas coronan.

, , ,

Alimentación ecológica,consumo sostenible,Decrecimiento,Producción ecológica,salud,Vida sostenible

La nueva pesadilla modificada

20 may , 2013  

Josep Pamies, ejemplo a seguir en todo esto de los transgénicos y las plantas silvestres comestibles y medicinales, y defensor a capa y espada de nuestra querida Stevia, ha lanzado un artículo a mi parecer bastante alarmante, el artículo lo titula: La invasión invisible del campo

El artículo nos habla de como la tecnología de los transgénicos, hoy ya parece prehistórica (que no olvidada) y viene a ser sustituida o más bien ampliada por lo que se ha dado en llamar Nanotecnologia, que juega con los seres vivos a nivel atómico.

Como indica en su comparativa es como terminators, pero si antes eran malos y difíciles de controlar, ahora serán una verdadera pesadilla.

Os animamos a que leáis el artículo y le saquéis provecho, para que rechacéis estas poco panda éticas formas de obtener nuestra comida.

Aquí os dejamos el artículo

, ,

Vida sostenible

La tierra no pertenece al hombre

15 may , 2013  

En 1854, el entonces presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce, envía una carta al jefe Seattle de los Suwamish, donde le oferta la compra de sus tierras. En contestación, Seattle, envía la siguiente carta como respuesta mostrado el punto de vista ecologista de esta tribu en su forma de vida, a años luz de la que “el hombre blanco” tenía (y tiene)

El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.
¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.

Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.

Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un salvaje y no comprendo.

No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.

¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.

El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.

Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.

Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.

¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

20130515-092634.jpg

, ,

Vida sostenible

Nicanor Parra

7 may , 2013  

Como cantaban Agua Bendita haciendo referencia a Gerónimo, la tierra no es del hombre, es el hombre el que pertenece a la tierra.

Así nos lo hace sentir entre otros Nicanor Parra con sus versos llenos de respeto a la Naturaleza y a la propia vida.

Sus poemas, no sólo esta llenos de palabras bonitas y bien medidas, si no también de mensajes, lecciones de vida o por decirlo de alguna manera, instrucciones para llevar una vida ética.

Horizonte de tierra
Astros de tierra
Lágrimas y sollozos reprimidos
Boca que escupe tierra
Dientes blandos
Cuerpo que no es más que un saco de tierra
Tierra con tierra -tierra con lombrices.
Alma inmortal-espíritu de tierra.

Cordero de dios que lavas los pecados del mundo
Dime cuántas manzanas hay en el paraíso terrenal.
Cordero de dios que lavas los pecados del mundo
Hazme el favor de decirme la hora.

Cordero de dios que lavas los pecados del mundo
Dame tu lana para hacerme un sweater.

Cordero de dios que lavas los pecados del mundo
Déjanos fornicar tranquilamente:
No te inmiscuyas en ese momento sagrado.

Como todo, la naturaleza es poesía, simplemente a través de los ojos de quién la respeta y la valora, un árbol, es poesía, un arroyo, un animal y su paso por el mundo, la manera de relacionarnos, todo es poesía, a veces dulce a veces cruda y amarga.

 

Vida sostenible

De como cambia todo

29 abr , 2013  

Hace poco comprábamos el pan en la panadería del barrio o en el despacho de pan, la fruta en el mercadillo o en la frutería de la esquina, los muebles eran cosa del “viruta” del barrio o de esa pequeña tienda de la calle Real, y para una pequeña obra en casa, hacíamos la visita de turno al polvero, y así fue todo hasta que nos lo hicieron olvidar.

Hoy si queremos comida, vamos al C…….four, al M……dona, si queremos equipamiento deportivo, de montaña o camping, ponemos rumbo a D…….tlon, para hacer nuestras cositas de bricolaje nada mejor que ir al Le…… …….lín, grandes macrocentros comerciales que aglutinan todo a precios que no tienen competencia y de los horarios no hablemos, hemos llegado a asimilarlos de tal manera que hemos olvidado las pequeñas tiendas incluso a veces también cuando se trata de la propia familia, y la razón es bien sencilla, simplemente es más barato.

Yo me pregunto, si, es más barato (no siempre, todo hay que decirlo), pero y ¿todo lo demás?

Pero lo cierto es que siendo más barato, la competencia es tan desigual que lo que para nosotros es algo más barato, para el pequeño comercio es infinitamente más caro y más dificultoso. Son negocios, que en muchísimos casos son llevados por familias, que se ven obligados a competir con negocios enormes y desmesuradamente baratos, con horarios inalcanzables para gente con pequeños negocios que tienen familia y pocos empleados (o ninguno).

Los grandes comercios, quienes han convertido nuestro ocio en puro consumo, no nos permiten pensar en nada más que ellos, obviamos que existen otras alternativas más cercanas, más éticas y locales, alternativas que económicamente repercuten en nuestra ciudad y en consecuencia en nosotros mismos.

En estos comercios de cercanía podemos conocer a los empleados (o tenderos, como diría mi abuela), y casi formar parte de la misma familia, conseguir una confianza con la que sabremos que nunca nos engañarán y que conseguiremos el mejor producto y las mejores condiciones. ¿Y quién sabe si el primer trabajillo de nuestros hijos no pueda ser de chico de los recados del colmado de la esquina?

Volvamos al pequeño comercio, que es nuestro… y por lo que a mi respecta, mejor, mucho mejor.

 

Vida sostenible

Las pisoteadas plantas silvestres

24 abr , 2013  

En estoy días he podido asistir a la exposición que la Juan March dedica en Madrid a Paul Klee, y que he de decir que me pareció interesante hasta decir basta, en la exposición se podían contemplar la infinidad de apuntes con los que impartía clase en la Bauhaus y que conforman a su ver el estudio de toda su vida para la creación de su obra. Lo que me llamó poderosamente la atención fueron una pequeña serie de cartulinas con plantas ordenadamente desecadas y clasificadas que el recogía para incluirlas dentro de esos estudios, es cierto que las plantas siguen patrones geométicos y de color bastante definidos y hermosos, y viendo su obra se encuentra relación con relativa facilidad.

Esto a su vez me a traído a la cabeza la antigua afición de la gente, sobre todo de ciertas secciones de la sociedad (artistas, científicos, arquitectos, jardineros, naturistas…) de coleccionar y clasificar plantas en pequeños herbarios, atraídos o bien por su finalidad gastronómica o medicinal o simplemente por su belleza, forma y color. Esto me ha hecho ver que antes, la gente que más que menos conocías algunas plantas silvestres que reconocía con facilidad y que sabía usar sin problema en diferentes aplicaciones, en muchas ocasiones, este conocimiento o parte de él venía adquirido por herencia familiar, hoy sin embargo, estamos cada vez más alejados de la naturaleza y casi nos cuesta distinguir entre el orégano y el tomillo en un bote en la cocina, y por supuesto desconocemos el uso medicinal de casi la totalidad de las plantas medicinales de nuestro entorno, -Total, con saber cual es la hierbabuena y como usarla en un mojito nos es más que suficiente-.

Lo cierto es que el poquito campo que nos queda alrededor está repleto de plantas silvestres, unas más conocidas y otras menos, pero prácticamente todas sirven para algo, o bien para comer, o para curar algún problema (o matar según el caso confused emoticon ), o como perfume o como inspiración de artistas y artesanos, que también.

A nuestro alrededor crecen zanahorias, hinojo, lechugas, acelgas, borraja, cardos y cardillos, orégano, tomillo, acederas, hipérico, consuelda, tanaceto, santolina… en fin, cientos de plantas que cada día son ignoradas, pisoteadas, arrancadas… algo que ni ellas ni nosotros nos merecemos.

Sería interesante que empecemos a mirar un poco al suelo, intentemos memorizar patrones, formas, colores en intentemos aprender lo que nos cuenta la naturaleza, que es en definitiva el mejor de todos los libros.

José Arpa

Vida sostenible

¿Compartimos o caminamos?

22 abr , 2013  

Hoy, y cada vez más día a día, es habitual sufrir grandes traslados diarios para trabajar, o bien porque la vivienda nos hemos visto obligados a adquirirla lejos, por tema de precio o bien por que el trabajo nos obliga a trabajar en zonas determinadas, sea como fuere, es bastante común que tengamos que recorrer grandes distancias de casa al trabajo y viceversa cada día.

En ese tralado, muchas veces por comodidad, cogemos individualmente nuestro coche y nos plantamos en el trabajo en poco tiempo, eso supone que coches de generalmente 4 o 5 plazas sólo se llenen con 1 o 2 personas, siendo un gasto inútil de energía, combustible y espacio, y en consecuencia crean una nube de contaminación bastante preocupante.

La solución puede ser variada, madrugar y caminar relajadamente al trabajo, compartir coche, coger la bici o ajustar nuestros horarios al del transporte público.

La verdad, no veo descabellada la idea de ir caminando o en transporte público, aunque el transporte público hay que reconocer que no siempre es tan bonito y puntual como nos lo pintan desde los ayuntamientos, pero lo cierto es que es útil y nos ahorra el uso de una buena cantidad de vehículos, que todo sea dicho de paso, son bastante contaminantes.

Por otra parte, la opción de compartir coche, como hemos visto con nuestros amigos de Amovens, es una alternativa también bastante buena, sobre todo cuando no hay opción de transporte público o similares, en ese caso, se aprovecha la totalidad del espacio de cada vehículo y no sólo una plaza de cada cinco, que en proporción es también un buen ahorro.

Insistimos en que caminar es sin duda la mejor manera, pero en caso de no poderse hacer, valoremos cual es la alternativa más ecológica de movernos por ciudad.

Vida sostenible

el clima espera…

15 abr , 2013  

Para muchos de nosotros el mero hecho de pensar en cambiar el clima, para intentar mejorarlo (como es lógico), se nos hace un mundo, viendo lo poquito que se implica la gente y las empresas, y lo poquito que podemos hacer cada uno, pero lo cierto es que grano a grano se hace montaña, todos juntos podemos hacer un gran cambio, partiendo de nuestra actitud y nuestra forma de actuar.

Tendríamos que empezar por cosas básicas, como por ejemplo la agricultura, podemos apostar por una agricultura ecológica, si más. Y mucho diréis, -Yo no soy agricultor, ¿cómo voy a cultivar de manera ecológica para contribuir al bienestar del clima?- pues bien sencillo, no tienes por que cultivar nada, simplemente consume sólo producto ecológico, hagámoslo todos, y veremos como al resto no les quedará más cáscaras que subirte al carro de lo ecológico. Así, de un plumazo, nos quitaremos las “mil mierdas” que vertemos sobre los campos, y es más, poco a poco iremos regenerando la tierra y el clima, que en definitiva, el azul es más bonito que el gris.

Igualmente deberíamos pedir en nuestros ayuntamientos que en lugar de sembrar de verdes plásticos las rotondas y sembrar y arrancar flores cada vez que “se gastan”, y tener que fumigar, por que esas plagas se vuelven insostenibles, más les valdría buscar a jardineros válidos y con capacidad de análisis y raciocinio que les orientase sobre como sembrar variedades que se complementen y que vayan alternando sus flores todo el año y que además ellas solitas se gestionen el agua, ¿o eso no interesa por que es más rentable cambiar las flores cada poquíto para engordar mi cerdito de barro y comprarme un Mercedes para fardar…?, en ese caso mucho me temo que no estamos hablando de nada, o mejor dicho, no están pensando en nada, salvo en su ombligocentrismo absolutista, con lo cual, tenemos un problema.

La cosa es sencilla, ¿Cómo vamos a hacer?, el clima espera…

Vida sostenible

Bancales en ojo de cerradura

10 abr , 2013  

Hoy os traemos una interesante adaptación de la agricultura a situaciones especiales. El ingenio humano nuevamente hace gala. Vamos a hablar de los bancales en ojo de cerradura, que parece que tienen origen en el continente africano, cubriendo necesidades y aprovechando recursos como si de un puzzle se tratara.

Esta forma de construir el bancal une la compostera con sus pertinentes lombrices, al bancal en altura, pero además dándole una altura accesible a personal con limitaciones físicas, además con esa altura podemos jugar con compostar material directamente enterrado en los bancales, de manera que funcione en parte como cama caliente para semillas y raices, alimento y calorcito, ¿que más se puede pedir?

En bancal en cuestión está formado por dos círculos concéntricos, uno de 45 cm y otro de 150 cm, quedando una buena superficie de trabajo, en cículo interior se forrará de un enmallado de cañas o similar y será el lugar habilitado como compostera, reabsorviendo el bancal directamente el lixiviado.

Es nuestro bancar se hara un pasillo de acceso al centro, como si quitásemos un “quesito”, pudiendo acercarnos a la compostera y trabajar cómodamente. La altura, sin embargo variará dependiendo de la persona, pero lo suyo es una altura para trabajar de pie cómodamente.

En la base de la compostera haremos un pequeño montículo que evitará que se encharque el compost y la base de los círculos excavaremos para asentar las primeras piedras que conformarán nuestro muro con el finde afianzarlo.

El hueco se irá rellenando de capas de material compostable y tierra, eso acabará por convertirse en alimento para nuestras plantas.

Para más información os facilitamos este video: