Consumo ecológico,Movilidad sostenible,Vida sostenible

Entrevistamos a Amovens

28 may , 2012  

Hoy en queremosverde.com como os hemos ido contando estos últimos días contamos con la visita de unos buenos amigos, Amovens, la principal red para compartir coche en España.

Y para conocerles más a fondo, qué mejor que una entrevista, en la que Carlos Verlarde Correia como Responsable de Social Media ha sido nuestro contacto con Amovens.

Queremosverde.com – 1.     ¿Cómo surgió la idea de crear Amovens?

Amovens -  Amovens surgió en 2009 con el objetivo de ofrecer un servicio que permitiera ahorrar en tiempos de crisis, además de favorecer una movilidad más sostenible y más social.

amovens

 QV- 2.     ¿Cuál es vuestro mayor éxito hasta el momento?

Amovens – Saber que miles de personas se han conocido gracias a nosotros, han ahorrado dinero y evitado emisiones de CO2, solo por compartir coche en Amovens.com ¡Es genial! Además estamos orgullosos de haber generado una red importante de colaboradores y clientes, en España y en el extranjero. Ya son más de 140 las organizaciones con las que trabajamos para promover el coche compartido, si contamos las empresas, universidades, eventos y administraciones que pertenecen a nuestra red de carpooling.

QV- 3.     ¿Cuál es el mayor obstáculo que habéis tenido que superar hasta el momento?

Amovens – En España la gente sigue confiando poco en los demás, pero creemos que esto está cambiando muy rápidamente. Además, al ser una idea bastante rompedora, muchas entidades con las que pretendemos trabajar no están siempre abiertas al cambio.

 QV- 4.     ¿Contáis con vehículos eléctricos entre vuestros usuarios?

Amovens – Sí, y no pocos. La gente que tiene un vehículo eléctrico y además lo comparte es todo un ejemplo a seguir.

QV- 5.     ¿Coche, moto o bici?

Amovens – Siempre que se pueda, bici y transporte público. Dejamos el coche y la moto para aquellos trayectos más largos o difíciles de acceder por otros medios, y por supuesto, el coche siempre compartido.

 QV- 6.     Dado lo reticente que suele ser la gente a la hora de compartir tiempo, coche, etc… ¿Cómo se  podría promocionar entre los usuarios este tipo de movilidad sobre otro modelo de transporte?

Amovens – Nosotros empezamos con las situaciones en las que la gente está más abierta a compartir y en las que tienen pocas alternativas para llegar a un determinado lugar. Por ejemplo, trabajamos mucho con festivales de música a los que acuden miles de personas los mismos días, y que muchas veces tienen lugar en sitios aislados. Además, el público suele estar más dispuesto a probar cosas nuevas y a compartir espacio con personas que comparten una misma afición.

Pucho de Vetusta Morla en las oficinas de AmovensQV- 7.     ¿Se nota el mayor aumento de usuarios de Amovens dada la actual crisis económica?

Amovens – Sí, y mucho. Este año los usuarios registrados y viajes publicados están creciendo exponencialmente. La subida de la gasolina o el reciente tarifazo de metro ha generado más comentarios sobre el carpooling que gracias al boca-oreja se está convirtiendo en toda una tendencia.

 QV- 8.     Existen otras alternativas, ¿por qué elegir Amovens?

Amovens – Quizás deberíamos preguntárselo a nuestros usuarios: en Amovens encuentran una iniciativa española sólida y con un gran equipo que pone todo su esfuerzo e ilusión cada día por mejorar. Para nosotros, nuestros usuarios lo son todo, nos encanta escucharles porque ellos son los que mejor saben usar Amovens. Gracias a todo este esfuerzo, hemos conseguido la red de carpooling más activa, con más seguridad y más colaboradores de España.

 QV- 9.     Además de dinero, ¿en qué ahorra el usuario al compartir coche a lo largo del año?

Amovens – Ahorra en tiempo y en emisiones de CO2. En tiempo, porque el coche es mucho más rápido que otros medios de transporte como el autobús y en emisiones de CO2 porque al compartir coche, evitamos que salgan más vehículos a la carretera, siendo muy beneficioso para el medio ambiente.

 QV- 10.  ¿En qué desplazamientos suele usar la gente Amovens?

Amovens – Hay de todo: desde viajes diarios al trabajo o a la universidad, hasta desplazamientos entre ciudades mal conectadas por otros medios de transporte, pasando por viajes a festivales de música con los que colaboramos.

 QV- 11.  ¿Cómo ve Amovens la movilidad sostenible en los próximos 10 años?

Amovens – Esperamos que dentro de 10 años podamos estar más cerca del concepto smart city. Las ciudades inteligentes son una respuesta a la necesidad de la sostenibilidad y eficiencia. Además, el coche eléctrico tomará más protagonismo y el acceso universal a Internet nos permitirá tener una mayor coordinación y así optimizar mejor los recursos.

QV- 12.  ¿Qué empresas y organizaciones están apoyando Amovens?

Amovens – Amovens cuenta con Ford como patrocinador oficial. Además, numerosas empresas como el Banco Sabadell o universidades como la Europea de Madrid cuentan con su propia plataforma para compartir coche, gracias a nuestras soluciones de carpooling.

Campus Saludable UEM - Amovens

 QV- 13.  ¿Qué noticia os gustaría ver mañana en la portada del periódico?

Amovens – Nos encantaría leer que la media de ocupantes por coche ha pasado de 1,2 (la actual), a 3 personas y que el carpooling se consolida como una buena alternativa de transporte. Sería una gran noticia para nosotros y el medio ambiente.

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Agricultura ecológica,Ecodiseño,Ecología,Permacultura

IKEA y el Nendo Dango

30 abr , 2012  

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Cada día es más normal encontrar grandes empresas presentes en varios continentes que van abriendo los ojos a la necesidad de un cambio en su forma de hacer las cosas.

Un cambio que les acerque a conseguir un mundo más sostenible, lo que se llama en el mundo de la empresa la RSE, Responsabilidad Social Empresarial, o la RSC, Responsabilidad Social Corporativa, para los más puristas.

Una de estas empresas, es IKEA. Una empresa que nos guste o no ha conseguido que haya alguno de sus productos y muebles en prácticamente todos los hogares de los países donde está presente.

Como es normal en una empresa de estás dimensiones, las cosas van despacio, pero poco a poco van tomando conciencia de que pueden hacer mucho más por el medio ambiente. Por el momento, para sus productos, utilizan el 21% de madera procedente de bosques gestionados de forma responsable.

Y otra iniciativa que están llevando a cabo es la campaña “Crea tu bosque IKEA Family” con la que pretenden crear un bosque cerca de cada una de sus tiendas, habiendo creado por el momento uno en Málaga y otro en Zaragoza. Para esta iniciativa, colabora con la Fundación Más Árboles, responsables del proyecto El viaje de las ardillas.

Para llevar a cabo esta labor de creación de un bosque, han elegido la técnica de Nendo Dango, creada por Masanobu Fukuoka, del que ya hemos hablado en algún ocasión en este blog.

Este método, consiste en crear unas bolas de arcilla en las que se introducen las semillas de las plantas que queremos cultivar, materia orgánica que les sirva como abono y un repelente natural para protegerlas de animales, pájaros e insectos.

Y para que podamos también colaborar, IKEA nos ha enviado un kit  de Nendo Dango con el que podemos hacer nuestras propias bolas de arcilla para colaborar en la reforestación.

A continuación, os dejamos las fotos del kit y os animamos a todos los que os interese, a hacer vuestras propias bolas y utilizarlas en vuestros huertos, terrazas…

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Agricultura ecológica,consumo sostenible,Ecología

Pan para hoy… hambre para mañana

13 ene , 2012  

En este 2012 Justine de la Bretonne sigue a nuestro lado sacando su lado más verde y guerrero. Le mandamos un abrazo muy fuerte y deseamos que este sea el primero de muchos años nuevos juntos.

Estimados Amigos, esta semana quisiera transmitiros mis reflexiones sobre la concentración de monocultivos en amplias regiones del planeta. ¡Allá vamos!

Forzados por la fuerte demanda de los países industrializados y para fomentar un crecimiento económico a cualquier coste, muchos países en vías de desarrollo se han visto abocados a concentrar su producción agrícola en una variedad limitadísima de cultivos, lo que conlleva un enorme riesgo para la soberanía y la seguridad alimentaria de su población.

¡Qué triste! Una parte de la humanidad se aprovecha, sin ningún tipo de consideración, de la precariedad de la otra parte para medrar ¿Cómo llamarían ustedes a esto?

Empecemos con el café, delicioso brebaje que nos reconforta por la mañana, culmina nuestras comidas y prolonga nuestras sobremesas y preguntémonos:

 ¿Cuántos negocios no se habrán cerrado “tomando un cafetito”?

 ¿Cuantos jefes desaprensivos no se habrán librado del ahorcamiento (con soga de algodón 100%, que estamos en una página ecología, por favor) al decidir su subordinado “no le aguanto más, me bajo al bar a tomar un café”?

¿Cuántas crónicas y columnas de periódicos no se hubiesen escrito sin un cafetito de por medio? (Bueno, esto tampoco hubiese sido tan grave)

Y así podríamos seguir un buen rato…. Pues bien, el café se cultiva en países en vías de desarrollo, que están poniendo su futuro en un brete, como es el caso de Nicaragua: su dependencia del cultivo del café – 26% de las explotaciones agropecuarias y 15% de la tierra cultivable – impide que acceda a un modelo de desarrollo sostenible. El cultivo del café acarrea desforestación, pérdida de biodiversidad, contaminación agroquímica, erosión del suelo, agotamiento de los recursos hídricos y el desplazamiento de campesinos de sus tierras tradicionales. Tras más de un siglo de agresión, este medio ambiente no puede soportar el crecimiento de este cultivo si no se aplican políticas agrarias que regulen las técnicas de cultivo y permitan al suelo recuperarse.

Fuente imagen: http://www.guate360.com/galeria/details.php?image_id=3999

Pero, como los seres humanos somos especialistas en superarnos en nuestra incongruencia y desfachatez, somos capaces de erigirnos en abanderados de la ecología, lo verde y lo sostenible, promoviendo los biocombustibles, pero sin pensar en el gran perjuicio que causan a regiones enteras de países demasiado alejados de nuestra órbita de interés.

Ahí van algunos ejemplos de monocultivos para la producción de biocombustibles:

Colombia: cultivo de azúcar, maíz, palma aceitera y soja.

Argentina: cultivo de soja y oleaginosas.

Brasil: cultivo de soja y caña.

Guatemala: cultivo de caña de azúcar.

Y ahora…los resultados devastadores:

Este tipo producción ha empeorado la economía campesina, al verse desplazadas poblaciones enteras y destruidos ecosistemas naturales. Se han reducido drásticamente los suelos dedicados al cultivo de alimentos, lo que ha provocado una carencia de productos directamente proporcional al aumento de precio de los mismos. Esto es, los sectores más pobres de la sociedad desplazados, casi nada que llevarse a la boca y lo que encuentran a precio de oro, porque el impulso de los países industrializados ha hecho que el maíz (alimentación básica campesina) supere picos históricos de precios.

Invasión de bosques y selvas, obligando a las poblaciones a incorporarse a esquemas de producción que contradicen sus costumbres y tradiciones, sin consentimiento ni información alguna.  ¡Por el artículo 33!

Impacto negativo en la salud de la población por el uso sin restricción alguna de agroquímicos.

En Guatemala, los intereses que genera este tipo de producción han sido capaces de desviar incluso el curso de los ríos para garantizar la irrigación de los cultivos, aumentando la incidencia de inundaciones en invierno y sequías en verano. De seguir este ritmo de desforestación selvática, para 2040 habrán desaparecido todos los bosques de Guatemala, es decir, ¡Dentro de 28 años!

Las desgracias naturales que todo esto ocasiona nos parecen muy lejanas. Salen un par de días en las noticias y se olvidan rápidamente. Si tienen “suerte” de que ocurra en épocas navideñas recibirán algo más de ayuda, por aquello de que en esa época se nos ablanda un poco el corazón. Pero adolecemos de una fraternidad para con nuestro prójimo equiparable a nuestro egoísmo.

Todo esto nos trae al pairo. Estos países están muy lejos de nosotros y ahora lo más “in” es ser ecológico y promover un desarrollo sostenible. Y yo me pregunto: desarrollo sostenible ¿Dónde?

Porque la realidad, estimados amigos, es que de un terreno yermo y agotado…no se puede esperar ningún crecimiento, ni sostenible ni insostenible.

Justine de la Bretonne

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Autosuficiencia,Decrecimiento,Remedios naturales,Vida sostenible

¿Plagas? ¿Qué plagas?

10 oct , 2011  

Son muchas la veces que nos hemos visto desbordados por pequeñas plagas en el hogar, unas más desagradables que otras, pero sin lugar a dudas todas molestas en mayor o menor medida

Pues bien, dado que no queremos usar “potingues” agresivos contra el medio ambiente y dado que a lo largo de la historia de la humanidad se han usado métodos más ecológicos y naturales, vamos a exponeros algunas de estas soluciones para estas plagas:

  • Hormigas: Rociar sobre las hormigas una solución de agua jabonosa (jabón natural, tipo “Lagarto“), esta mezcla las mata.
  • Trampa para hormigas: Distribuir en pequeños recipientes, una mezcla de 1 parte de Bórax (Borato de sodio), 1 parte de azúcar y 3 partes de agua. Distribuir en el jardín, las hormigas entran a los recipientes, ¡Pero nunca vuelven a salir!
  • Pulgas: Para repeler las pulgas, se recomienda, rociar las zonas infectadas de la casa (especialmente las camas de las mascotas) con una mezcla de agua destilada y 10 a 20 gotas de cualquiera de los siguientes aceites esenciales: lavanda, eucalipto o romero.
  • Polillas: Poner cerca de la ropa un tazón con hojas secas y flores de lavanda trituradas, también pueden usarse hojas de laurel.
  • Repelente de mosquitos: Preparar en un rociador una mezcla de agua destilada y algunas gotas de cualquiera de los aceites esenciales: citronella, laurel, lavanda, romero o menta, rociar sobre la piel expuesta.
  • Moscas de la fruta: Colocar albahaca fresca en el tazón de las frutas o sembrarlas en macetas fuera de la puerta de entrada o colocar una jarra con un trozo pequeño de fruta madura cortada, licor, o cerveza y luego, poner un embudo sobre la parte superior.  Las moscas de la fruta entrarán y no se podrán escapar.
  • Piojo del libro: Poner los libros en envolturas plásticas selladas o envolverlas en papel periódico y ponerlas en el fondo del refrigerador por 3 ó 4 días.
  • Moscas: Sembrar albahaca, las hojas de laurel, los clavos o la menta cerca de la casa o colgar bolsitas de plástico transparente llenas de agua cerca de la comida.
  • Cucarachas: Para erradicar esas plagas de cucarachas nada mejor que espolvorear ácido bórico en las rendijas, rajaduras y entre los recodos de las molduras de paredes y muebles. Este es un remedio antiguo y, aunque sus efectos son lentos, su eficacia puede quedar garantizada. Eso sí, ¡cuidado con los niños!.

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Consumo ecológico,Reciclaje,Vida sostenible

Concebido para ser reciclado

5 oct , 2011  

La materia no se destruye, se transforma, y la basura siempre permanece con nosotros, en un lugar a salvo de miradas indiscretas y sensibles, pero sigue en nuestro planeta, que es el límite que dibuja nuestro planeta azul.

Un planeta azul para el cual solemos tener un gesto amable, reciclamos, damos ejemplo, y se nos hincha el pecho de autosatifacción, pero por qué no decirlo, también se nos llena de autoengaño.

Sí, un autoengaño que hace funcionar a toda máquina esa parte del cerebro que nos insufla placer y tranquilidad…

Muchos estaréis pensando que no soy razonable con mis palabras, y aunque efectivamente reciclar hace mucho, no es todo tan sencillo como aparenta, el reciclado “total” es algo bastante difícil de llevar a cabo por cualquier usuario.

En muchas ocasiones y cada vez más, vemos como anuncios muy bien estudiados, nos presentan objetos que dicen son más eficientes y respetuosos con el medio ambiente “por esto o por aquello”.

Pero eso en el mejor de los casos no deja de ser una propiedad mínima y concreta de un producto, un productos que cubre un abanico casi inabarcable de procesos durante su vida, o como decirlo… si cogemos un electrodoméstico de esos de triple A, cierto es que tiene algunos beneficios (y más si es alguna gran estrella del futbol quién nos lo dice), pero… ¿qué proceso tiene ese electrodoméstico desde que nace hasta que muere?

Cada parte de ese aparato “eficiente” se subdivide a su vez en otras pequeñas partes, que probablemente se hayan fabricado en diferentes puntos del globo. Para lo cual se han usado diferentes medios de transporte, e igualmente todas esas piezas de descomponen a su vez en diversos materiales básicos, plásticos, metales,pinturas, grasas, etc. que requieren fábricas para su transformación desde las materias primas originales, que requieren a su vez de minas, refinerías, industrias químicas, etc… con sus pertinentes transportes y procesos de trabajos, con sus gastos energéticos y sus consumos de agua y generación de deshechos propios de cada tipo de industria… pero eso es el principio…

Después, a su “muerte tecnológica” la cosa no pinta mejor, todos esos materiales se deberían separar uno a uno para su pertinente reciclado o reutilización, y de hecho, muy amablemente nos cobran una tasa incluida en este tipo de electrodomésticos, pensada ex-profeso, para su posterior reciclado y que por supuesto (lamentablemente) no se cumple.

Dichos aparatos, como otras tantas cosas acaban como no deben acabar, acabando con nuestro planeta.

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consumo sostenible,Reciclaje,Vida sostenible

¿Reciclamos? No hace falta, mejor reutilizamos.

14 sep , 2011  

Estamos muy habituad@s a usar ciertos productos como algo corriente, y en muchos casos simplemente no nos paramos a pensar si existen otros modos más ecológicos de hacer las cosas.

Tod@s damos por sentado, y me atrevería a decir que lo entendemos como “ley universal”, el hecho de que vivimos y coexistimos en una sociedad de consumo, donde “las cosas son así y ya está” sin más pretensiones, usamos y tiramos, o en el mejor de los casos reciclamos. ¿Pero reciclar es tan bueno como pensamos? ¿Realmente resuelve el problema…?

Algo que siempre pienso, y la verdad sea dicha de paso, no sólo pienso sino que hago, es buscar alternativas a muchas de esas cosas, a muchos de esos objetos que simplemente deslizamos dentro de los contenedores de reciclado.

Pongo un ejemplo: ccuando íbamos al cole (y hoy como padres hacemos igual con nuestros hijos), llevábamos un bocadillo envuelto en papel de plata o film transparente en otros materiales, luego los niños felizmente hacíamos una pelota con todos los papeles de plata y lo usábamos como pelota, hasta que nos hartábamos y la dejábamos abandonada.

Pues bien, si el bocadillo, en lugar de envolverlo en estos materiales, que ya de por sí consumen muchísima energía tanto en su fabricación como en su reciclaje, y no hablemos de lo que eso supone para el medio ambiente, optásemos por envolver el bocadillo en un papel de esos de horno o similar y eso se metiese despues en una fundita de tela que nosotros mismos podemos hacer cosiendo dos lados de una vieja servilleta, seguro que podríamos reutilizar varias veces el papel e infinitas la bolsa de tela (incluso si os ahorráis el papel en el caso de no ser un bocata pringoso, mejor que mejor).

Con esto quiero explicar que si en lugar de directamente reciclar, usamos un producto de múltiples usos, nos ahorramos reciclar y todo lo que conlleva.

Podemos cambiar muchas cosas, desde la bolsa del bocadillo como acabamos de decir, hasta regar con el agua de lavar la verdura, o usar verdura fresca día a día en lugar de tanto congelador, podemos hacer conservas reutilizando los botes tantas veces como estos permitan, o consumir pan “bien servido” de masa madre, que hará que éste nos aguante bastantes días sin necesidad de congelarlo o que se nos eche a perder, la cuestión es usar la imaginación y ver que podemos hacer para mejorar nuestro entorno y porque no, nuestro bolsillo.

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Ecoturismo

¡Vamos a la playa!

12 jul , 2011  

Ya estamos a mediados del mes de julio y aunque lo tradicional ha sido irse de vacaciones en agosto, en los últimos años hemos ido escalonando las vacaciones hasta el punto de que se ha extendido todo el  verano.

Y algo típico de las vacaciones es ir a la playa para descansar y reponer fuerzas suficientes para aguantar hasta el próximo puente o vacaciones.

Y es también en la playa, donde debemos mantener una actitud ecológica con el fin de preservarla y poder seguir disfrutándola durante años y años.

Una de estas pequeñas cosas que podemos hacer para contribuir a mantener las playas limpias, es, en el caso de los fumadores, llevar un cenicero portátil en el que echar la ceniza y sobre todo las colillas, que permanecen durante varios años hasta que se degradan totalmente, y además contaminan la zona en la que se arrojan al despreden nicotina y alquitrán al medio ambiente.

Y siguiendo con los fumadores, los mecheros, son otro elemento que no debería dejarse bajo ningún concepto abandonado en la playa, pues si volviésemos un siglo después al mismo sitio, el mechero seguiría esperándonos.

También hay que tener en cuenta que si vamos a pasar el día entero, comeremos allí, y aquí aparece el clásico bocadillo de tortilla envuelto en papel de plata, del que disponems de alternativas. Por lo que tendremos que guardar el papel y deshacernos de  él posteriormente, aunque en este artículo podéis ver alternativas y  hasta papel de plata ecológico.

Del mismo modo sucede con la bebida. Si tomamos latas, deberemos guardarlas y echarlas después al contenedor amarillo, al igual que las botellas de plástico, al igual que si se nos gasta el bote de crema protectora.

Por hoy, esto es todo sobre los consejos para hacer nuestras visitas a la playa, y si conocéis alguna otra forma de que la visita a la playa sea lo más ecológica posible, no dudéis en escribirnos.

Fuente imagen: http://www.flickr.com/photos/seiho/3635252328/in/photostream

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Vida sostenible

¿Tienes inteligencia ecológica? Averígualo…

16 jun , 2011  

Daniel Goleman, el famoso e influyente psicólogo estadounidense autor de “Inteligencia Emocional”, que es el libro de ensayo más vendido en el mundo y en el que demostró que el manejo de nuestras emociones puede ser un factor tan decisivo o más que el coeficiente de inteligencia, y tras continuar sus descubrimientos con otra obra similar “Inteligencia social”, nos sorprende recientemente, continuando la saga de los muchos tipos de inteligencia que desarrollamos, con un nuevo libro y concepto: “Inteligencia Ecológica”, donde trata la comprensión de los impactos ecológicos ocultos y la determinación de mejorarlos.

La inteligencia ecológica es la capacidad de vivir tratando de dañar lo menos posible a la naturaleza.

Consiste en comprender qué consecuencias tienen sobre el medio ambiente las decisiones que tomamos en nuestro día a día e intentar, en la medida de lo posible, elegir las más beneficiosas para la salud del planeta. La paradoja reside en que cuanto más coherentes somos con su bienestar, más invertimos en el nuestro.

La inteligencia ecológica, pretende que nos preguntemos acerca del ciclo de vida de las cosas, qué se utiliza para hacer algo , y descubrir los componentes que lleva para poder elegir adecuadamente, al contar con toda la información.

Se pensaría en el impacto en el entorno, el grado de toxicidad para nuestra salud…

La “Inteligencia Ecológica” es la culminación de un discurso que comenzó en el individuo y su introspección, siguió con lo social y ahora incluye a la Tierra.

Es el turno de la REVOLUCIÓN VERDE, según el autor, porque cualquier vida humana tiene un impacto sobre la vida del planeta: la famosa “huella ecológica”.

Según sus propias palabras: No basta con reciclar. Ni con comprar alimentos biológicos. Ni con cambiar las bombillas o desconectar los enchufes… Esos pasos son necesarios pero insuficientes, porque lo que hay que cambiar realmente es nuestro modo de pensar. Todos nuestros actos tienen un impacto en el medio ambiente: negarlo es de ignorantes”

Llevamos siglos despreciando y explotando a la Naturaleza, pero ahora se ha llegado al extremo de que para continuar con nuestro modelo de crecimiento y consumo se necesitarían 5 planetas y esto es insostenible en un mundo finito.

Goleman afirma que el problema tiene su raíz en la desconexión profunda entre el hombre y la naturaleza que se produce con la revolución industrial: “Mientras la gente vivía en las granjas y en contacto con la tierra, existía una memoria ecológica que pasaba de generación en generación… Con la inmigración masiva a las ciudades ese conocimiento se perdió, y también el contacto directo con los ciclos de la naturaleza. Hemos levantado una barrera que nos aísla del mundo natural y nos impide ver las consecuencias de nuestros actos”

En una reciente entrevista publicada en El País, el autor hace referencia al concepto de “sostenibilidad medioambiental” que deberán desarrollar las empresas si quieren sobrevivir y aboga por la responsabilidad personal y el consumo consciente y ecológico: “donde ponemos nuestro dinero, ponemos nuestra energía.

Muchos autores nos lo están advirtiendo desde todos los frentes: Joan Melé desde la banca, Alex Rovira desde la filosofía empresarial, Fredy Kofman desde la asesoría organizacional, Edward de Bono desde el pensamiento creativo, Pepé Barguñó desde una empresa ética o Santiago Niño Becerra desde las previsiones económicas.

Los consumidores tenemos el poder, pero hace falta que nos lo creamos,
lo ejerzamos y asumamos que se trata de consumir menos y mejor y cambiar de rumbo.

Esta es la entrevista:

¿Qué le ha llevado a zambullirse en la ecología?
La sensibilidad por querer escuchar y comprender los mensajes que nos está enviando nuestra casa, el planeta Tierra. Por mucho que lo asfaltemos con sistemas sociales y económicos, este ente vivo sigue estando ahí, ofreciéndonos lo que necesitamos para sobrevivir y disfrutar de esta maravillosa experiencia de aprendizaje y evolución a la que llamamos “vida”. Tras muchos siglos de ignorar, manipular e incluso violar el medio ambiente, éste parece estar reclamando a las empresas y a la sociedad que lo tengamos en cuenta cada vez que tomemos decisiones relacionadas con la producción y el consumo.

Usted afirma que “los cambios suelen producirse cuando ya no queda otro remedio”
Y en este caso, más que nunca, pues nuestra percepción como seres humanos no está diseñada para procesar la destrucción del planeta, lo que dificulta la movilización para el cambio. En general, seguimos sin saber el verdadero impacto ecológico de los productos que consumimos. Debido a esta ignorancia y la inconsciencia de no querer aprender, la mayoría somos víctimas y verdugos de la paulatina degradación del medio ambiente. Aquí no hay culpables. Sólo responsables. Basta con que nos miremos al espejo. La solución pasa por desarrollar nuestra inteligencia ecológica.

¿En qué consiste?
La inteligencia ecológica es la capacidad de vivir tratando de dañar lo menos posible a la naturaleza. Consiste en comprender qué consecuencias tienen sobre el medio ambiente las decisiones que tomamos en nuestro día a día e intentar, en la medida de lo posible, elegir las más beneficiosas para la salud del planeta. La paradoja reside en que cuanto más coherentes somos con su bienestar, más invertimos en el nuestro.

¿A qué se refiere?
Si nos fijamos, lo que la sociedad considera normal está muy lejos de ser natural. Basta con entrar en un supermercado para comprobarlo. Nuestra comida no procede del huerto, sino del laboratorio. Y aunque nos cueste reconocerlo, no somos hijos de la tecnología, sino de la naturaleza. Así, desarrollar nuestra inteligencia ecológica no es más que tomar decisiones que nos permitan recuperar el contacto con lo que verdaderamente somos, lo que mejora nuestra salud física y emocional.

¿Se refiere al consumo consciente?
Exacto. Donde ponemos nuestro dinero, ponemos nuestra energía. Y con ésta se crea el mundo. Si nadie compra un determinado producto o servicio, desaparece del mercado. El consumo consciente parte de la responsabilidad personal (compro lo que necesito y no lo que la publicidad me hace desear) y de la consciencia ecológica (me informo de si lo que compro se fabrica respetando el medio ambiente).

¿Y qué hay de las empresas que los producen y venden?
Cuanto más se despierte esta consciencia en la sociedad, más rápidamente deberán cambiar y evolucionar para adaptarse y sobrevivir económicamente. La revolución está en manos de los consumidores. De ahí que lo mejor que podemos hacer es apoyar el CONSUMO ECOLÓGICO en toda la gama de productos y servicios que ofrece en la actualidad. Las corporaciones empresariales no se preocupan hasta que lo hacen los consumidores.

También dice que por el camino va a surgir la “transparencia radical”
Es el puente que nos permitirá evolucionar hacia el consumo consciente. Cuando la sociedad sepa qué impacto ecológico tiene cada producto que consume, empezará a poder consumir por valores, dejando de hacerlo por impulsos. Así, la transparencia radical nos permitirá advertir las consecuencias de las cosas que fabricamos, vendemos, compramos y descartamos, un conocimiento que va mucho más allá de la zona de comodidad habitual en la que está apalancada la inmensa mayoría de empresas.

Así que el futuro pinta verde…
¡Sin duda! La revelación ecológica nos abre un horizonte económico hasta ahora inédito que consiste en implantar una regulación que aporte transparencia al mercado y nos permita conocer el impacto oculto de nuestras compras. De ese modo, los consumidores tendremos una detallada información sobre el impacto de nuestras decisiones, muy parecida a la que emplean los analistas de mercado para ponderar los beneficios y las pérdidas de las empresas. En un máximo de 20 años, las empresas que apuesten por la sostenibilidad se verán recompensadas, mientras que las que se resistan al cambio tenderán a desaparecer.

A todo esto poco más podemos añadir, personas como el señor Goleman y muchos otros ponen palabras, sabias palabras, a lo que nosotros desde este blog consideramos y tenemos en cuenta de cara a cómo relacionarnos con nuestro entorno y cómo entendemos la vida en nuestro planeta, con lo que producimos y necesitamos, a lo que damos importancia, lo que aportamos y lo que obtenemos, porque nosotros somos parte de la tierra y sin ella no somos nada..

Esperamos os haya parecido tan interesante como a nosotros todo esto y que os apetezca más que nunca conocer y desarrollar vuestra Inteligencia Ecológica para en definitiva lograr la anhelada VIDA VERDE.

 



Daniel Goleman: Aprendizaje emocional por raulespert

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Agricultura ecológica,Alimentación ecológica,Comunidad,Producción ecológica,Vida sostenible

Estuvimos en Naturmálaga

10 may , 2011  

Este fin de semana hemos visitado Naturmálaga, donde hemos podido comprobar que pese a quién le pese, los métodos de vida alternativos y ecologistas están en boga.
De la misma manera que visitamos Biocultura en Madrid, esta vez le ha tocado el turno a Málaga, donde nos hemos encontrado con viejos amigos y donde hemos conocido a gente nueva con una increibles ganas de llenar el mundo de productos ecológicos y respetuosos con el medio ambiente.
La feria cubría un amplio abanico de intereses en cuanto a vida alternativa se refiere, pero en lo que a queremosverde.com concierne, los productos ecológicos, pudimos comprobar que disponíamos de multitud de puestos de productos ecológicos envasados, y notamos, eso sí la escasez de productos hortícolas frescos, lo que nos imaginamos que es debido a que gran parte de los agricultores potencialmente interesados funcionan a pequeña escala y en vías cortas de comercialización y que los precios de los stands les supone un enorme esfuerzo, lo que dificulta por tanto la divulgación de estos pequeños productores.
A quién nos gustó mucho conocer fue a la gente del CAAE, con quienes estuvimos charlando largo y tendido sobre como está actualmente la situación de los productos ecológicos, nos comentaron que los grandes productores y por lo tanto la gran mayoría de producto ecológico se exporta por dos razones principales, económica y de consumo, lo cual creemos que no nos enmarca en buena situación, a pesar del crecimiento que esta teniendo este tipo de consumo. No obstante, reiteramos lo que ya hemos anunciado en otras ocasiones, si consumimos producto ecológico nuestros productores nos serviran a nosotros primero.
Más tarde, entramos en contacto con la gente de Bodegas Gómez Nevado, oriundos de Córdoba, quienes nos dieron a probar los grandes vinos andaluces ecológicos, no pude aguantar y me tuve que llevar una botellita de oloroso seco que espero disfrutar en breve.
Y donde también tenían un excelente aceite de oliva de primera prensada en frío, que igualmente era un deleite para los sentidos, ¡qué os voy a contar del aceite de oliva andaluz!, la verdad, me pareció maravilloso el producto de estos pequeños productores.
Al fondo, encontramos algo que me gustó un montón, un pequeño huerto biodinámico obra de la gente de Plantaromed, viejos conocidos del mercado ecológico de La Alameda, en Sevilla (cada segundo sábado de mes), y puedo aseguraros que jamás he visto de forma material más variedad de semillas y plantas, muchísimas de ellas locales, en tan poco sitio y además con la seguridad de ser ecológicas y cuidadas con los mimos de la biodinámica, y como siempre son una gente increiblemente agradable y atenta, siempre dispuesta a resolver todas nuestras dudas.
Otro de los puestos que más me gustó, se encontraba a la entrada, junto al de Triodos Bank ¡Olé!, y puedo decir a boca llena que no sólo fue por el puesto en sí, sino por el buenhacer que demostró tener su dueña, caracter que se veía reflejado en el stand, Bebes Ecológicos un paraíso para el mundo de los bebés, y dado que ellos van a ser la generación del mañana, debemos inculcarles desde pequeñitos el respeto a la naturaleza, y estoy convencido que… ¡un culito con pañales ecológicos es un culito feliz!
Hubo un puesto que también me resulto muy ejemplarizante, y que creo que como otros tantos pequeños productores, empresas, etc, se merecen ser conocidas, se trata de Naturcup. Hablando con ellas, nos contaron que son una asociación muy pequeñita de mujeres emprendedoras que están comenzando a mover su negocio de copas menstruales, ahora sí, producto nacional y que por lo tanto acorta las vías de comercialización.
Nos contaron las mejoras de diseño que han hecho sobre el productos que habitualmente se venía usando y nos pareció muy buena su labor, desde queremosverde os animamos a buscar sus productos (que no sólo cuenta con copas menstruales).
Podría seguir hablando maravillas de los stands y la gente que alli pudimos conocer durante muchos párrafos, stands de tratamientos alternativos, jabones y artesanía, placas solares, filtros de agua, interesantísimas charlas como la que ofrecioó Herbam, que intenta recuperar la memoria mediterranea del uso de las hierbas, etc, pero desde queremosverde.com creemos que lo mejor es que participeis y que o animeis a conocer personalmente a todas estas personas que tan duramente trabajan día a día para conseguir un mundo mucho mejor, porque de verdad se lo merecen.

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