Consumo ecológico

¿Plagas? ¿Qué plagas?

10 oct , 2011  

Son muchas la veces que nos hemos visto desbordados por pequeñas plagas en el hogar, unas más desagradables que otras, pero sin lugar a dudas todas molestas en mayor o menor medida

Pues bien, dado que no queremos usar “potingues” agresivos contra el medio ambiente y dado que a lo largo de la historia de la humanidad se han usado métodos más ecológicos y naturales, vamos a exponeros algunas de estas soluciones para estas plagas:

  • Hormigas: Rociar sobre las hormigas una solución de agua jabonosa (jabón natural, tipo “Lagarto“), esta mezcla las mata.
  • Trampa para hormigas: Distribuir en pequeños recipientes, una mezcla de 1 parte de Bórax (Borato de sodio), 1 parte de azúcar y 3 partes de agua. Distribuir en el jardín, las hormigas entran a los recipientes, ¡Pero nunca vuelven a salir!
  • Pulgas: Para repeler las pulgas, se recomienda, rociar las zonas infectadas de la casa (especialmente las camas de las mascotas) con una mezcla de agua destilada y 10 a 20 gotas de cualquiera de los siguientes aceites esenciales: lavanda, eucalipto o romero.
  • Polillas: Poner cerca de la ropa un tazón con hojas secas y flores de lavanda trituradas, también pueden usarse hojas de laurel.
  • Repelente de mosquitos: Preparar en un rociador una mezcla de agua destilada y algunas gotas de cualquiera de los aceites esenciales: citronella, laurel, lavanda, romero o menta, rociar sobre la piel expuesta.
  • Moscas de la fruta: Colocar albahaca fresca en el tazón de las frutas o sembrarlas en macetas fuera de la puerta de entrada o colocar una jarra con un trozo pequeño de fruta madura cortada, licor, o cerveza y luego, poner un embudo sobre la parte superior.  Las moscas de la fruta entrarán y no se podrán escapar.
  • Piojo del libro: Poner los libros en envolturas plásticas selladas o envolverlas en papel periódico y ponerlas en el fondo del refrigerador por 3 ó 4 días.
  • Moscas: Sembrar albahaca, las hojas de laurel, los clavos o la menta cerca de la casa o colgar bolsitas de plástico transparente llenas de agua cerca de la comida.
  • Cucarachas: Para erradicar esas plagas de cucarachas nada mejor que espolvorear ácido bórico en las rendijas, rajaduras y entre los recodos de las molduras de paredes y muebles. Este es un remedio antiguo y, aunque sus efectos son lentos, su eficacia puede quedar garantizada. Eso sí, ¡cuidado con los niños!.

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Vida sostenible

Concebido para ser reciclado

5 oct , 2011  

La materia no se destruye, se transforma, y la basura siempre permanece con nosotros, en un lugar a salvo de miradas indiscretas y sensibles, pero sigue en nuestro planeta, que es el límite que dibuja nuestro planeta azul.

Un planeta azul para el cual solemos tener un gesto amable, reciclamos, damos ejemplo, y se nos hincha el pecho de autosatifacción, pero por qué no decirlo, también se nos llena de autoengaño.

Sí, un autoengaño que hace funcionar a toda máquina esa parte del cerebro que nos insufla placer y tranquilidad…

Muchos estaréis pensando que no soy razonable con mis palabras, y aunque efectivamente reciclar hace mucho, no es todo tan sencillo como aparenta, el reciclado “total” es algo bastante difícil de llevar a cabo por cualquier usuario.

En muchas ocasiones y cada vez más, vemos como anuncios muy bien estudiados, nos presentan objetos que dicen son más eficientes y respetuosos con el medio ambiente “por esto o por aquello”.

Pero eso en el mejor de los casos no deja de ser una propiedad mínima y concreta de un producto, un productos que cubre un abanico casi inabarcable de procesos durante su vida, o como decirlo… si cogemos un electrodoméstico de esos de triple A, cierto es que tiene algunos beneficios (y más si es alguna gran estrella del futbol quién nos lo dice), pero… ¿qué proceso tiene ese electrodoméstico desde que nace hasta que muere?

Cada parte de ese aparato “eficiente” se subdivide a su vez en otras pequeñas partes, que probablemente se hayan fabricado en diferentes puntos del globo. Para lo cual se han usado diferentes medios de transporte, e igualmente todas esas piezas de descomponen a su vez en diversos materiales básicos, plásticos, metales,pinturas, grasas, etc. que requieren fábricas para su transformación desde las materias primas originales, que requieren a su vez de minas, refinerías, industrias químicas, etc… con sus pertinentes transportes y procesos de trabajos, con sus gastos energéticos y sus consumos de agua y generación de deshechos propios de cada tipo de industria… pero eso es el principio…

Después, a su “muerte tecnológica” la cosa no pinta mejor, todos esos materiales se deberían separar uno a uno para su pertinente reciclado o reutilización, y de hecho, muy amablemente nos cobran una tasa incluida en este tipo de electrodomésticos, pensada ex-profeso, para su posterior reciclado y que por supuesto (lamentablemente) no se cumple.

Dichos aparatos, como otras tantas cosas acaban como no deben acabar, acabando con nuestro planeta.

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Consumo ecológico

¿Reciclamos? No hace falta, mejor reutilizamos.

14 sep , 2011  

Estamos muy habituad@s a usar ciertos productos como algo corriente, y en muchos casos simplemente no nos paramos a pensar si existen otros modos más ecológicos de hacer las cosas.

Tod@s damos por sentado, y me atrevería a decir que lo entendemos como “ley universal”, el hecho de que vivimos y coexistimos en una sociedad de consumo, donde “las cosas son así y ya está” sin más pretensiones, usamos y tiramos, o en el mejor de los casos reciclamos. ¿Pero reciclar es tan bueno como pensamos? ¿Realmente resuelve el problema…?

Algo que siempre pienso, y la verdad sea dicha de paso, no sólo pienso sino que hago, es buscar alternativas a muchas de esas cosas, a muchos de esos objetos que simplemente deslizamos dentro de los contenedores de reciclado.

Pongo un ejemplo: ccuando íbamos al cole (y hoy como padres hacemos igual con nuestros hijos), llevábamos un bocadillo envuelto en papel de plata o film transparente en otros materiales, luego los niños felizmente hacíamos una pelota con todos los papeles de plata y lo usábamos como pelota, hasta que nos hartábamos y la dejábamos abandonada.

Pues bien, si el bocadillo, en lugar de envolverlo en estos materiales, que ya de por sí consumen muchísima energía tanto en su fabricación como en su reciclaje, y no hablemos de lo que eso supone para el medio ambiente, optásemos por envolver el bocadillo en un papel de esos de horno o similar y eso se metiese despues en una fundita de tela que nosotros mismos podemos hacer cosiendo dos lados de una vieja servilleta, seguro que podríamos reutilizar varias veces el papel e infinitas la bolsa de tela (incluso si os ahorráis el papel en el caso de no ser un bocata pringoso, mejor que mejor).

Con esto quiero explicar que si en lugar de directamente reciclar, usamos un producto de múltiples usos, nos ahorramos reciclar y todo lo que conlleva.

Podemos cambiar muchas cosas, desde la bolsa del bocadillo como acabamos de decir, hasta regar con el agua de lavar la verdura, o usar verdura fresca día a día en lugar de tanto congelador, podemos hacer conservas reutilizando los botes tantas veces como estos permitan, o consumir pan “bien servido” de masa madre, que hará que éste nos aguante bastantes días sin necesidad de congelarlo o que se nos eche a perder, la cuestión es usar la imaginación y ver que podemos hacer para mejorar nuestro entorno y porque no, nuestro bolsillo.

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Ecoturismo

¡Vamos a la playa!

12 jul , 2011  

Ya estamos a mediados del mes de julio y aunque lo tradicional ha sido irse de vacaciones en agosto, en los últimos años hemos ido escalonando las vacaciones hasta el punto de que se ha extendido todo el  verano.

Y algo típico de las vacaciones es ir a la playa para descansar y reponer fuerzas suficientes para aguantar hasta el próximo puente o vacaciones.

Y es también en la playa, donde debemos mantener una actitud ecológica con el fin de preservarla y poder seguir disfrutándola durante años y años.

Una de estas pequeñas cosas que podemos hacer para contribuir a mantener las playas limpias, es, en el caso de los fumadores, llevar un cenicero portátil en el que echar la ceniza y sobre todo las colillas, que permanecen durante varios años hasta que se degradan totalmente, y además contaminan la zona en la que se arrojan al despreden nicotina y alquitrán al medio ambiente.

Y siguiendo con los fumadores, los mecheros, son otro elemento que no debería dejarse bajo ningún concepto abandonado en la playa, pues si volviésemos un siglo después al mismo sitio, el mechero seguiría esperándonos.

También hay que tener en cuenta que si vamos a pasar el día entero, comeremos allí, y aquí aparece el clásico bocadillo de tortilla envuelto en papel de plata, del que disponems de alternativas. Por lo que tendremos que guardar el papel y deshacernos de  él posteriormente, aunque en este artículo podéis ver alternativas y  hasta papel de plata ecológico.

Del mismo modo sucede con la bebida. Si tomamos latas, deberemos guardarlas y echarlas después al contenedor amarillo, al igual que las botellas de plástico, al igual que si se nos gasta el bote de crema protectora.

Por hoy, esto es todo sobre los consejos para hacer nuestras visitas a la playa, y si conocéis alguna otra forma de que la visita a la playa sea lo más ecológica posible, no dudéis en escribirnos.

Fuente imagen: http://www.flickr.com/photos/seiho/3635252328/in/photostream

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Vida sostenible

¿Tienes inteligencia ecológica? Averígualo…

16 jun , 2011  

Daniel Goleman, el famoso e influyente psicólogo estadounidense autor de “Inteligencia Emocional”, que es el libro de ensayo más vendido en el mundo y en el que demostró que el manejo de nuestras emociones puede ser un factor tan decisivo o más que el coeficiente de inteligencia, y tras continuar sus descubrimientos con otra obra similar “Inteligencia social”, nos sorprende recientemente, continuando la saga de los muchos tipos de inteligencia que desarrollamos, con un nuevo libro y concepto: “Inteligencia Ecológica”, donde trata la comprensión de los impactos ecológicos ocultos y la determinación de mejorarlos.

La inteligencia ecológica es la capacidad de vivir tratando de dañar lo menos posible a la naturaleza.

Consiste en comprender qué consecuencias tienen sobre el medio ambiente las decisiones que tomamos en nuestro día a día e intentar, en la medida de lo posible, elegir las más beneficiosas para la salud del planeta. La paradoja reside en que cuanto más coherentes somos con su bienestar, más invertimos en el nuestro.

La inteligencia ecológica, pretende que nos preguntemos acerca del ciclo de vida de las cosas, qué se utiliza para hacer algo , y descubrir los componentes que lleva para poder elegir adecuadamente, al contar con toda la información.

Se pensaría en el impacto en el entorno, el grado de toxicidad para nuestra salud…

La “Inteligencia Ecológica” es la culminación de un discurso que comenzó en el individuo y su introspección, siguió con lo social y ahora incluye a la Tierra.

Es el turno de la REVOLUCIÓN VERDE, según el autor, porque cualquier vida humana tiene un impacto sobre la vida del planeta: la famosa “huella ecológica”.

Según sus propias palabras: No basta con reciclar. Ni con comprar alimentos biológicos. Ni con cambiar las bombillas o desconectar los enchufes… Esos pasos son necesarios pero insuficientes, porque lo que hay que cambiar realmente es nuestro modo de pensar. Todos nuestros actos tienen un impacto en el medio ambiente: negarlo es de ignorantes”

Llevamos siglos despreciando y explotando a la Naturaleza, pero ahora se ha llegado al extremo de que para continuar con nuestro modelo de crecimiento y consumo se necesitarían 5 planetas y esto es insostenible en un mundo finito.

Goleman afirma que el problema tiene su raíz en la desconexión profunda entre el hombre y la naturaleza que se produce con la revolución industrial: “Mientras la gente vivía en las granjas y en contacto con la tierra, existía una memoria ecológica que pasaba de generación en generación… Con la inmigración masiva a las ciudades ese conocimiento se perdió, y también el contacto directo con los ciclos de la naturaleza. Hemos levantado una barrera que nos aísla del mundo natural y nos impide ver las consecuencias de nuestros actos”

En una reciente entrevista publicada en El País, el autor hace referencia al concepto de “sostenibilidad medioambiental” que deberán desarrollar las empresas si quieren sobrevivir y aboga por la responsabilidad personal y el consumo consciente y ecológico: “donde ponemos nuestro dinero, ponemos nuestra energía.

Muchos autores nos lo están advirtiendo desde todos los frentes: Joan Melé desde la banca, Alex Rovira desde la filosofía empresarial, Fredy Kofman desde la asesoría organizacional, Edward de Bono desde el pensamiento creativo, Pepé Barguñó desde una empresa ética o Santiago Niño Becerra desde las previsiones económicas.

Los consumidores tenemos el poder, pero hace falta que nos lo creamos,
lo ejerzamos y asumamos que se trata de consumir menos y mejor y cambiar de rumbo.

Esta es la entrevista:

¿Qué le ha llevado a zambullirse en la ecología?
La sensibilidad por querer escuchar y comprender los mensajes que nos está enviando nuestra casa, el planeta Tierra. Por mucho que lo asfaltemos con sistemas sociales y económicos, este ente vivo sigue estando ahí, ofreciéndonos lo que necesitamos para sobrevivir y disfrutar de esta maravillosa experiencia de aprendizaje y evolución a la que llamamos “vida”. Tras muchos siglos de ignorar, manipular e incluso violar el medio ambiente, éste parece estar reclamando a las empresas y a la sociedad que lo tengamos en cuenta cada vez que tomemos decisiones relacionadas con la producción y el consumo.

Usted afirma que “los cambios suelen producirse cuando ya no queda otro remedio”
Y en este caso, más que nunca, pues nuestra percepción como seres humanos no está diseñada para procesar la destrucción del planeta, lo que dificulta la movilización para el cambio. En general, seguimos sin saber el verdadero impacto ecológico de los productos que consumimos. Debido a esta ignorancia y la inconsciencia de no querer aprender, la mayoría somos víctimas y verdugos de la paulatina degradación del medio ambiente. Aquí no hay culpables. Sólo responsables. Basta con que nos miremos al espejo. La solución pasa por desarrollar nuestra inteligencia ecológica.

¿En qué consiste?
La inteligencia ecológica es la capacidad de vivir tratando de dañar lo menos posible a la naturaleza. Consiste en comprender qué consecuencias tienen sobre el medio ambiente las decisiones que tomamos en nuestro día a día e intentar, en la medida de lo posible, elegir las más beneficiosas para la salud del planeta. La paradoja reside en que cuanto más coherentes somos con su bienestar, más invertimos en el nuestro.

¿A qué se refiere?
Si nos fijamos, lo que la sociedad considera normal está muy lejos de ser natural. Basta con entrar en un supermercado para comprobarlo. Nuestra comida no procede del huerto, sino del laboratorio. Y aunque nos cueste reconocerlo, no somos hijos de la tecnología, sino de la naturaleza. Así, desarrollar nuestra inteligencia ecológica no es más que tomar decisiones que nos permitan recuperar el contacto con lo que verdaderamente somos, lo que mejora nuestra salud física y emocional.

¿Se refiere al consumo consciente?
Exacto. Donde ponemos nuestro dinero, ponemos nuestra energía. Y con ésta se crea el mundo. Si nadie compra un determinado producto o servicio, desaparece del mercado. El consumo consciente parte de la responsabilidad personal (compro lo que necesito y no lo que la publicidad me hace desear) y de la consciencia ecológica (me informo de si lo que compro se fabrica respetando el medio ambiente).

¿Y qué hay de las empresas que los producen y venden?
Cuanto más se despierte esta consciencia en la sociedad, más rápidamente deberán cambiar y evolucionar para adaptarse y sobrevivir económicamente. La revolución está en manos de los consumidores. De ahí que lo mejor que podemos hacer es apoyar el CONSUMO ECOLÓGICO en toda la gama de productos y servicios que ofrece en la actualidad. Las corporaciones empresariales no se preocupan hasta que lo hacen los consumidores.

También dice que por el camino va a surgir la “transparencia radical”
Es el puente que nos permitirá evolucionar hacia el consumo consciente. Cuando la sociedad sepa qué impacto ecológico tiene cada producto que consume, empezará a poder consumir por valores, dejando de hacerlo por impulsos. Así, la transparencia radical nos permitirá advertir las consecuencias de las cosas que fabricamos, vendemos, compramos y descartamos, un conocimiento que va mucho más allá de la zona de comodidad habitual en la que está apalancada la inmensa mayoría de empresas.

Así que el futuro pinta verde…
¡Sin duda! La revelación ecológica nos abre un horizonte económico hasta ahora inédito que consiste en implantar una regulación que aporte transparencia al mercado y nos permita conocer el impacto oculto de nuestras compras. De ese modo, los consumidores tendremos una detallada información sobre el impacto de nuestras decisiones, muy parecida a la que emplean los analistas de mercado para ponderar los beneficios y las pérdidas de las empresas. En un máximo de 20 años, las empresas que apuesten por la sostenibilidad se verán recompensadas, mientras que las que se resistan al cambio tenderán a desaparecer.

A todo esto poco más podemos añadir, personas como el señor Goleman y muchos otros ponen palabras, sabias palabras, a lo que nosotros desde este blog consideramos y tenemos en cuenta de cara a cómo relacionarnos con nuestro entorno y cómo entendemos la vida en nuestro planeta, con lo que producimos y necesitamos, a lo que damos importancia, lo que aportamos y lo que obtenemos, porque nosotros somos parte de la tierra y sin ella no somos nada..

Esperamos os haya parecido tan interesante como a nosotros todo esto y que os apetezca más que nunca conocer y desarrollar vuestra Inteligencia Ecológica para en definitiva lograr la anhelada VIDA VERDE.

 



Daniel Goleman: Aprendizaje emocional por raulespert

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Consumo ecológico

Estuvimos en Naturmálaga

10 may , 2011  

Este fin de semana hemos visitado Naturmálaga, donde hemos podido comprobar que pese a quién le pese, los métodos de vida alternativos y ecologistas están en boga.
De la misma manera que visitamos Biocultura en Madrid, esta vez le ha tocado el turno a Málaga, donde nos hemos encontrado con viejos amigos y donde hemos conocido a gente nueva con una increibles ganas de llenar el mundo de productos ecológicos y respetuosos con el medio ambiente.
La feria cubría un amplio abanico de intereses en cuanto a vida alternativa se refiere, pero en lo que a queremosverde.com concierne, los productos ecológicos, pudimos comprobar que disponíamos de multitud de puestos de productos ecológicos envasados, y notamos, eso sí la escasez de productos hortícolas frescos, lo que nos imaginamos que es debido a que gran parte de los agricultores potencialmente interesados funcionan a pequeña escala y en vías cortas de comercialización y que los precios de los stands les supone un enorme esfuerzo, lo que dificulta por tanto la divulgación de estos pequeños productores.
A quién nos gustó mucho conocer fue a la gente del CAAE, con quienes estuvimos charlando largo y tendido sobre como está actualmente la situación de los productos ecológicos, nos comentaron que los grandes productores y por lo tanto la gran mayoría de producto ecológico se exporta por dos razones principales, económica y de consumo, lo cual creemos que no nos enmarca en buena situación, a pesar del crecimiento que esta teniendo este tipo de consumo. No obstante, reiteramos lo que ya hemos anunciado en otras ocasiones, si consumimos producto ecológico nuestros productores nos serviran a nosotros primero.
Más tarde, entramos en contacto con la gente de Bodegas Gómez Nevado, oriundos de Córdoba, quienes nos dieron a probar los grandes vinos andaluces ecológicos, no pude aguantar y me tuve que llevar una botellita de oloroso seco que espero disfrutar en breve.
Y donde también tenían un excelente aceite de oliva de primera prensada en frío, que igualmente era un deleite para los sentidos, ¡qué os voy a contar del aceite de oliva andaluz!, la verdad, me pareció maravilloso el producto de estos pequeños productores.
Al fondo, encontramos algo que me gustó un montón, un pequeño huerto biodinámico obra de la gente de Plantaromed, viejos conocidos del mercado ecológico de La Alameda, en Sevilla (cada segundo sábado de mes), y puedo aseguraros que jamás he visto de forma material más variedad de semillas y plantas, muchísimas de ellas locales, en tan poco sitio y además con la seguridad de ser ecológicas y cuidadas con los mimos de la biodinámica, y como siempre son una gente increiblemente agradable y atenta, siempre dispuesta a resolver todas nuestras dudas.
Otro de los puestos que más me gustó, se encontraba a la entrada, junto al de Triodos Bank ¡Olé!, y puedo decir a boca llena que no sólo fue por el puesto en sí, sino por el buenhacer que demostró tener su dueña, caracter que se veía reflejado en el stand, Bebes Ecológicos un paraíso para el mundo de los bebés, y dado que ellos van a ser la generación del mañana, debemos inculcarles desde pequeñitos el respeto a la naturaleza, y estoy convencido que… ¡un culito con pañales ecológicos es un culito feliz!
Hubo un puesto que también me resulto muy ejemplarizante, y que creo que como otros tantos pequeños productores, empresas, etc, se merecen ser conocidas, se trata de Naturcup. Hablando con ellas, nos contaron que son una asociación muy pequeñita de mujeres emprendedoras que están comenzando a mover su negocio de copas menstruales, ahora sí, producto nacional y que por lo tanto acorta las vías de comercialización.
Nos contaron las mejoras de diseño que han hecho sobre el productos que habitualmente se venía usando y nos pareció muy buena su labor, desde queremosverde os animamos a buscar sus productos (que no sólo cuenta con copas menstruales).
Podría seguir hablando maravillas de los stands y la gente que alli pudimos conocer durante muchos párrafos, stands de tratamientos alternativos, jabones y artesanía, placas solares, filtros de agua, interesantísimas charlas como la que ofrecioó Herbam, que intenta recuperar la memoria mediterranea del uso de las hierbas, etc, pero desde queremosverde.com creemos que lo mejor es que participeis y que o animeis a conocer personalmente a todas estas personas que tan duramente trabajan día a día para conseguir un mundo mucho mejor, porque de verdad se lo merecen.

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