Consumo ecológico

¡Mamá, lo quiero!

30 Nov , 2011  

El ser humano es muy dado a errar, y claramente erramos al entender que necesitamos tanto y tan rápido.

Hoy existe un consumismo atroz, casi enfermizo, que nos empuja irremediablemente a “tener”. Y bien es cierto que hay muchas cosas que hoy en día son muy necesarias porque simplifican grandemente la vida, véanse lavadoras, ordenadores, teléfonos, etc… nos servimos más de lo que podemos comer y ¡así nos luce el pelo!

El problema viene cuando, diferentes factores influyen en el comportamiento personal y social, como son el “ansia económica” de los fabricantes y similares, la publicidad “despiadada” y poco regulada, y la falta de personalidad y carácter o si se prefiere la debilidad mental que a veces mostramos socialmente -¿qué dirán de mí?-…

Todo son factores que influyen para que compremos y compremos, y que actualicemos nuestra “cacharrería tecnológica” aún no siendo necesario hacerlo, si nuestro objeto en cuestión se ha vuelto obsoleto nosotros también, o al menos eso proclaman los fabricantes.

Pero ¿qué van a decir…? Son partidarios silenciosos de la obsolescencia programada, cosa a la que se le dio mucho bombo (y con razón).

Nos deshacemos de más tecnología de la que deberíamos. Más de lo que sería escrictamente necesario, y en algunos casos antes de lo que quisiéramos.

Todo está diseñado para “morir” joven, como estrellas del rock, una vida corta, intensa y llena de fama. ¿Y qué sucede después? Bien sencillo, hacemos una montañita de “cacharros” en un descampado lejos del alcance de mirones y sanseacabó.

O ¿Por qué no?, podemos hacer lo mismo pero en un descampado que hemos denominado “tercer mundo“, asunto resuelto.

Pues bien señores, así no son las cosas, debemos tomar ejemplo de quién actúa correctamente, dejemos en paz al tercer mundo que si se encuentra así es por culpa del primero, y obremos razonablemente.

Consumamos lo necesario, fabriquemos cosas duraderas y fácilmente reciclables y deshechables, y cuando no nos quede más remedio que deshacernos de algo, intentemos llevar cada parte a donde corresponda, y “tiremos de las orejas” a nuestros gobiernos para que conviertan los puntos limpios en servicios 100% eficaces y fiables.

Hagamos examen de conciencia, y todo irá a mejor, y cuando nos digan que estamos obsoletos o anticuados, digamos convencidos que somos vintage, que es más cool.

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