Ecología,Permacultura

La permacultura interior

5 jun , 2013  

Bill_Mollison_01-by-Nicolas-Boullosa Fuente imagen: https://www.flickr.com/photos/faircompanies/2196171642/

Hace muy buen día, y la naturaleza, como cada día, nos sonríe llena de color y alegría. Y mira que nos empeñamos en maltratarla…

Creemos que ya va siendo hora de devolverle esa alegría y esa vida, pero…

¿cómo podemos hacerlo?

Hay varios caminos, o más bien uno con varias opciones que nos conduce al mismo punto. Según la distancia con la que lo miremos. Por decirlo de alguna forma, todos los caminos conducen a Roma, y quien dice Roma, dice la salud del planeta.

Y si nos salimos de ese camino, como parece que estamos haciendo ahora, podemos precipitarnos por un barranco.

Bill_Mollison_01-by-Nicolas-Boullosa Fuente imagen: https://www.flickr.com/photos/faircompanies/2196171642/

Bill_Mollison_01-by-Nicolas-Boullosa
Fuente imagen: https://www.flickr.com/photos/faircompanies/2196171642/

El camino es el respeto.

Empezando por respetarnos a nosotros mismos.

Que somos parte del planeta y por ello hemos de comprender que todo lo que hagamos y como actuemos, de una u otra forma va a terminar influyéndonos en mayor o menor grado.

Esto quiere decir que todo funciona de manera holística, todo forma parte de un todo mayor, todo queda en el planeta y por lo tanto, todo afecta a todo… Esto es de alguna manera también permacultura.

Permacultura no es sólo cultivar la tierra siendo respetuosos. No.

Permacultura es también cultivar en cada persona nuestros conocimientos, nuestra cultura, nuestro bienhacer.

Permacultura es hacer que todo funcione como debe, trabajando desde dentro de nosotros mismos y que ese sea el abono que alimente todo, que nos sintamos partícipes, parte de un todo que no puede funcionar sin nosotros ni nosotros sin él.

Feliz día a todos y permaculturizaros el corazón.

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Ecología,Vida sostenible

El lobo ya no es lobo

3 jun , 2013  

He visto el otro día en catálogos de diferentes comercios que vendían salsas para comida de perro… Si, salsas, salsa barbacoa, salsa de sabor tal o sabor cual… Lo cual me horroriza, pero no me extraña, lo increíble es que los perros ( y otros animales), sean capaces de arrimar el hocico a esas croquetas rancias resultado de conclomerar vaya usted a saber que.

He llegado a ver comidas específicas para todo tipo de enfermedades caninas, sobre todo. Perros obesos, castrados, con problemas de azúcar… En fin toda una retahíla de enfermedades en muchos casos iguales que las de los humanos, que por otra parte llevamos una dieta similar, algo pasa, ¿no?

Igualmente me llama la atención esa variedad increíblemente amplia de comida vegana para perros y gatos ( ambos claramente carnívoros), ¿esto es volverse un poco loco, no?

A veces pienso que no queremos perros, descendiente es directos de los lobos, si no muñecos pequeños, temblorosos y enfermos fruto de nuestros caprichos, por que son más monos y nos caben en el bolso y en casa casi no ocupan sitio. Para comer croquetas secas, que dejar a nuestro perro que cace, mate y despelleje para comer no es civilizado, no siquiera es civilizado que coman carne cruda como todo carnívoro, mejor todo cocinado y enlatado como harían ellos en su entorno natural.

Hemos deformado la raza hasta adaptarla a nuestros caprichos, antes por trabajo, ahora como meros muebles y adornos en nuestro hogar.

Los perros deben poder tener actividad, correr y pasear a menudo y comer naturalmente y deben parecerse a un lobo dentro de lo genéticamente perjudicados que los hayamos dejado.

El lobo no ha muerto, lo hemos matado y reprimido.

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Ecología

Requiem por George

29 jun , 2012  

George es un ejemplar macho de las subespecies de tortugas Chelonoidis Abingdoni, especie que da nombre al archipiélago de las Galápagos.

Estos seres han vivido durante siglos en su archipiélago, tranquilamente, sin meterse con nadie. Hasta que llegamos nosotros a fastidiarla. Para variar.

La noticia, es que George ha muerto.

Lo dramático es que era el último superviviente macho de la subespecie.

Lo absurdo es que el culpable es, como siempre, el ser humano.

Estarán ustedes preguntándose qué hemos hecho esta vez para extinguir esta subespecie.

Pues, señores, ha alguien se le ocurrió la “genial” idea de introducir cabras en medio de un archipiélago del Pacífico.

Las cabras, que van a lo suyo, porque para eso son seres irracionales, diezmaron el hábitat local.

El acabar con un hábitat afectará a todos el conjunto de la fauna insular.

¿Qué pensaría mi buen amigo Darwin de este despropósito?

Pues que estamos totalmente idiotizados. Nos dedicamos a jugar con la evolución de las especies como el que juega con un mecano, sin pararnos a pensar que cada alteración en la cadena evolutiva afecta a la vida en la tierra durante siglos.

No hay solución para ello, porque el problema es irreversible (es lo que tiene la extinción).

En un primer momento, se me pasó por la mente comparar al idiota que tuvo esta idea con las pobres cabras que introdujo en las islas (o más bien con el padre de las cabras). Pero estos animalitos no tienen la culpa. Ellas actúan por instinto.

Lo trágico es que nosotros, los llamados “seres racionales”, tengamos estos comportamientos tan inconscientes con nuestro entorno.

Me imagino que George se debió de morir, no solamente por la alteración de su hábitat, sino por puro aburrimiento de ser el único superviviente de su especie y por desesperación de ver que calaña es la que se autoproclama “rey de la creación”. Con este panorama, mejor hago “mutis por el foro”

R.I.P. GEORGE

Justine de La Bretonne

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Agricultura ecológica,Alimentación ecológica,Consumo ecológico,consumo sostenible,Ecología,Producción ecológica,Vida sostenible

¡Qué NO queremos transgénicos!

27 jun , 2012  

A veces pienso que comer tanto transgénico termina por hacer que nuestro cerebro llegue a ser dominado por este ente, sólo tenemos que fijarnos en algunos de nuestros políticos, que poseidos por el espíritu de MON como si de una ameba espacial se tratase, afirman, totalmente convencidos, que “El maíz transgénico es más ecológico que el convencional”, ¡menuda perla!, acaba de subir el pan… creo que deberían cambiar el nombre del cargo a: Ministro de Agriincultura, Alimentación transgénica y Mierda Ambiente.

Dadas las circunstancias sólo veo tres opciones posibles para soltar semejante idiotez:

  • Están completamente desinformados (fráncamente, lo dudo…)
  • Estan muuuy informados (y hay otras lechuga$ que les alimentan más)
  • O son redomadamente idiotas

Aquí cada uno que elija respuesta según su propia opinión. Nosotros lo tenemos claro. No somos dioses ni nada parecido, El monstruo de Frankenstein salió rana, o ¿que esperaban?

Los transgénicos, como hemos explicado en otros artículos, no resultan nada fiables, es más se está demostrando la poca seguridad y los problemas a largo plazo que tienen para nuestra salud y como no, para nuestro planeta. Desde luego que tampoco hará falta nombrar la contaminación cruzada y movilización forzosa que ciertas grandes corporaciones están haciendo con nuestros campos y nuestros campesinos… aquí, de la genética, la ética brilla por su ausencia.

España , y olé (porque esto merece un ole), es el mayor productor de OMG de Europa y fiel aliado de EEUU para este fin, intentando por todos los medios de convencer a Europa de sus beneficios y por supuesto de exportar transgénicos, que si no lo hacemos así corremos el riesgo de que Francia (por ejemplo) nos contamine con su trigo de cultivo tradicional, ¡y eso no puede ser!, que desfachatez, por su parte (Señores políticos, eso era un sarcasmo).

Rogamos encarecidamente desde queremosverde.com, que os informeis y os informeis bien de que es un transgénico y porque hay tanto interes en promocionarlo y sobre todo cual es su impacto medioambiental y sobre nuestra salud, por que sólo tenemos un planeta y nos tiene que durar siempre.

Ilustrísimos políticos, la vida no cabe en un bote la vida somos todos, estamos hartos de decirlo y lo repetiremos cuantas veces haga falta ¡NO QUEREMOS TRANGÉNICOS!

Ecología,Economía ecológica,Ecoturismo,Movilidad sostenible,Vida sostenible

Ecología incongruente y despótica

22 jun , 2012  

Esta semana voy a dejar un poco el jurásico y me voy a centrar en dos noticias que me han llenado de indignación.

Vamos con la primera:

La Organización “Survival International” ha denunciado la Construcción de una enorme presa hidroeléctrica en Etiopía. La presa, que ha recibido el nombre de GIBE III pondrá fin al cauce natural del río Omo y destrozará las vidas de unos 200.000 indígenas, entre ellos los kwegu que llevan siglos cazando y recolectando por sus alrededores.

El río Omo es vital para la supervivencia de los habitantes de la región, ya que con la crecida de sus aguas fertiliza las orillas para que, una vez decrecido el cauce, los indígenas puedas cultivar las tierras y sobrevivir tranquilamente sin molestar a nadie.

Pero, ¡claro!, eso no es negocio para el primer mundo. Por ello, el Gobierno Etíope ha decidido arrendar grandes extensiones de terreno para destinarlo a la agricultura extensiva con el fin de producir biocombustible.

Nos cargamos la vida natural, pero lo compensamos creando biocombustible. ¡Hay que joderse! 

Expulsamos a los habitantes que por derecho propio llevan siglos en la zona y pretendemos lavar nuestra imagen creando biocombustible para el Primer Mundo.

Porque ya me dirán ustedes para que quieren los indígenas el biocombustible.

Pero lo más grave es que los pobres habitantes no saben de su suerte, porque el Gobierno de su país ya se encarga de acallar las voces de protesta.

Si esta noticia les ha indignado, esperen a la segunda que ahí va:

Una empresa de safaris ecológicos ha construido un completo turístico en las tierras pertenecientes a los bosquimanos de Bostwana.

La empresa en cuestión se autoproclama como “una organización conservacionista dedicada al ecoturismo responsable, que ayuda a la protección de la fauna y flora africanas, compartiendo los beneficios con las comunidades locales”

Pues bien, está organización “tan responsable” no contó con el permiso de los bosquimanos, auténticos dueños de las tierras, pero sí que contó con el permiso del Gobierno de Bostwana.

En su desfachatez, la organización ha prohibido a los bosquimanos el acceso a los pozos de agua que se encuentran en el complejo turístico, reservando el agua para las piscinas que han montado. Ello obliga a los bosquimanos a largas caminatas para poder abastecerse de agua.

¿Con que vergüenza se va a bañar uno mientras nos miran unos indígenas suspirando por agua para beber?

Teniendo en cuenta que uno de los accionistas del complejo es una multinacional de zapatillas deportivas, a lo mejor se les ocurre regalarles zapatillas a los bosquimanos para que se les haga más llevadera la caminata para buscar agua.

Según esta multinacional, han adquirido acciones para “contribuir a un mundo mejor para las generaciones venideras”

Se me ocurren muchos comentarios, pero creo que la mejor forma de terminar mi artículo es transmitiendo el mensaje del portavoz bosquimano:

“Nosotros, los bosquimanos, pedimos a las empresas que no compren acciones del complejo hasta que nosotros no tengamos nuestros derechos y nuestra libertad. No hay nada más doloroso que ver una piscina junto a nosotros, en el desierto, donde la gente puede nadar, mientras nosotros no tenemos nada de agua”.

Justine de La Bretonne

 

Ecología

Los aires del jurásico

8 jun , 2012  

Esta semana me quiero trasladar a los tiempos pretéritos de nuestro planeta. Hace 150 millones de años, cuando los dinosaurios eran lo que solemos llamar “los putos amos”.

En aquellos tiempos, la temperatura media del planeta era de unos 18 grados más de promedio que la actual.

A este calentamiento, seguramente contribuirían varios factores que nos es difícil determinar pero, una de ellas es – asómbrense ustedes – las flatulencias de los dinosaurios. En vulgar “roman paladino”: LOS PEDOS.

Según datos de un estudio reciente, las ventosidades de los dinosaurios liberaban a la atmósfera unos 520 millones de toneladas de metano al año. Lo que sin duda contribuyó enormemente al calentamiento global.

Un equipo de científicos (los eternos aburridos) estudió las flatulencias de las vacas, seres igualmente aburridos, aunque lo son mucho más las ovejas, que además son unas remilgadas.

Pero volvamos al tema, que me voy por las ramas: estos señores, comparando el tamaño de las vacas con el de los dinosaurios, han llegado a estimar que estos últimos producían unos 500 millones de toneladas más que nuestras actuales vacas.

Las vacas, por lo menos dan leche, y posan plácidamente y muy formalitas en los valles a los que han sido asignadas, para dar a todo un aire así como más bucólico.

Un paisaje plagado de dinosaurios, atronando la atmósfera con sus flatulencias es de todo menos bucólico.

Este estudio nos lleva a curiosas reflexiones:

En primer lugar, queda claro que la agresión a nuestro entorno no es nuevo ni tenemos la “patente” de ello los seres humanos (ni siquiera en eso somos los primeros).

La diferencia es que los dinosaurios no eran conscientes y nosotros sí. Además, ellos tampoco podían hacer nada porque aún no se había inventado el Aerored.

Con unos bichos tan grandes, me imagino que cada uno de sus cuescos debería de oírse en varios kilómetros a la redonda y con una ventolera de huracán caribeño.

En caso de producirse el alivio en las aguas de los mares, seguro que se originaban tsunamis de record.

Eso sin contar la peste, que debería de durar varias semanas.

La vegetación existente no podría dar abasto para transformar los aires pestilentes en oxígeno. La situación se agravaba porque, además, era pasto del voraz apetito de la mayoría de especies de dinosaurios.

Muy vegetarianos, pero soltando gas a toda mecha. Eso sí, se quedarían muy a gusto.

Imagino que la capa de ozono debería de tener unos agujeros del tamaño de la actual Australia.

Imagino también que el resto de especies se pasarían todo el día rogando al cielo para que se produjese una extinción masiva de esos seres tan grandotes y maleducados, que no dejaban respirar a nadie un poco de aire puro.

Y vaya si el cielo les respondió. Les cayó un meteorito que los dejó a casi todos fritos. Y al que lo dejo a medias, se acabó de cocinar en la pestilente atmósfera formada a partes iguales por las altas temperaturas consecuencia del impacto y sus propias ventosidades.

¿Quién dijo que un meteorito acabó con los dinosaurios? Si nos vamos al origen real, los dinosaurios se extinguieron POR PEDORROS.

Justine de La Bretonne

Ecología,Vida sostenible

Música ecologista y humanitaria

5 jun , 2012  

La música es algo que siempre hemos usado como medio de expresión, tanto como para expresar sentimientos como para hacer reir, educar o protestar por algo, como no podía ser de otra manera, existe tambien música con tintes ecologistas en un muy amplio espectro, de hecho, hace poco pudimos ver una muestra de bandas straight edge, donde se desgranaban ideologias y modos de vida donde se respetaban los derechos de los animales, se abogaba por el veganismo o por el rechazo al alcohol o las drogas.

Como decimos existen grupos y estilos musicales para todos los gustos, pero hoy os traemos y diferentes estilos con una temática común, un mensaje ecologista y humanitario tratado desde diferentes lenguajes musicales.

Os dejamos la selección de algunos temas que pueden ser interesantes y que esperemos que os gusten.


Para quien esté interesado en algun tema más, aquí os dejamos un enlace con más canciones.

Agricultura ecológica,Ahorro energético,Alimentación ecológica,Ecología,Vida sostenible

¿Quién debe a quién?

1 jun , 2012  

Para una enciclopedista como yo, el Hombre es el ser vivo más apasionante que ha existido.

Como individua de esta especie, soy consciente de que somos capaces de mostrar tanto una solidaridad infinita como una crueldad sin parangón en otro ser vivo de nuestro planeta. Nuestra soberbia es insultante y nuestra incongruencia alcanza cotas de vértigo-

Sobre esta última cualidad (no cabe otra explicación para lo que voy a contarles), versarán hoy mis reflexiones.

A ello vamos….

Durante siglos, pero principalmente desde la revolución industrial, los países del llamado “primer mundo” se han dedicado a esquilmar recursos naturales de las colonias que previamente habían conquistado a tal efecto. Haciendo gala de un egoísmo inusitado, hemos devastado áreas geográficas de gran valor, no sólo ecológico, en aras de un progreso que solo beneficiaba a unos pocos.

Hemos dejado a países ya pobres, aún más empobrecidos. Nos ha traído al pairo su futuro y el porvenir de su población.

Piensen un momento de donde nos vienen casi todas las materias primas que utilizamos para nuestro bienestar.

A partir de la segunda mitad del siglo XX, nos empezó a entrar un cargo de conciencia tal, que de algún modo había que aliviar.

Ningún problema: nos dedicamos  prestar ayuda económica a nuestras antiguas colonias, a cambio de unos intereses que nunca podrán pagar o, lo que es peor, a cambio de seguir haciendo en su país lo que nos venga en gana.

¿Cómo se explica, sino, que se creen grandes superficies de monocultivo en países en vía de desarrollo?

¿Cómo explicamos el uso de semillas transgénicas y pesticidas que afectan a sus aguas potables?

Sinceramente me indigna que sigamos pensando que estos países nos deben una enorme deuda económica cuando nuestro bienestar no hubiese sido posible sin sus productos y esfuerzos. La consecuencia ha sido un aumento aún más significativo de la diferencia entre países ricos y pobres.

Somos ricos porque les hemos quitado a ellos lo que incluso nos sobra.

Pero, pensemos por un momento en términos de ecología. ¿Quién estaría en deuda con quién? ¿Quién debería pagar por esa pérdida de recursos, ecosistemas y especies vivas que ya no recuperaremos?

Los países que más nos hemos enriquecido, que por otra parte somos los que más contribuimos al cambio climático, debemos de responsabilizarnos de la deuda histórica con los países empobrecidos. No se trata solamente de un acto de justicia, es indispensable para desarrollar una economía sostenible y justa que permita la supervivencia de nuestro mundo.

Pero esta deuda no es sólo por nuestras acciones del pasado. El primer mundo sigue siendo el que más contribuye al cambio climático por emisión de gases contaminantes pero, quien sufre las consecuencias es la población entera.

Lo más triste, es que las consecuencias de estos cambios climáticos – inundaciones, lluvias torrenciales, largos periodos de sequía – las sufren, en mayor medida e injustamente, los países empobrecidos por nuestro desmesurado consumismo.

Hemos criticado, atacado y eliminado las dictaduras más extremas de las últimas décadas pero, ¿Cómo llamarían ustedes a esta forma de ejercer nuestro capricho y nuestro afán de satisfacer nuestro bienestar a costa de la supervivencia del vecino?

Lo siento, pero tiene los componentes de una dictadura al uso, a saber: soberbia, prepotencia, despotismo, falta de respeto por el individuo y las libertades (no tienen opción a negarse), los aniquilamientos masivos (abocamos a poblaciones enteras a morir lentamente con una alimentación deficiente, cuando no contaminada) y el ensalzamiento de una figura deshumanizada, en este caso el consumismo desmedido.

Como perteneciente al género humano, admiro y ensalzo nuestra nobleza pero, al mismo tiempo, maldigo nuestra estupidez e incongruencia.

Justine de la Bretonne

Comunidad,consumo sostenible,Decrecimiento,Ecología,Vida sostenible

Un verde por otro

18 may , 2012  

Esta semana nos vamos a ir a uno de mis países favoritos: México., lindo y querido, como dice la canción.

Bien, vamos al tema:

Me ha llegado un artículo sobre el proyecto de devastar un cerro de la provincia de Guadalajara, en concreto Cerro Travesaño, perteneciente a la Alcaldía de Chapala.

Y ¿Con que propósito se querrá devastar un cerro con áreas de vida silvestre? Se preguntaran ustedes extrañados. Pues para que se extrañen aún más, ahí va la noticia:

 “SE DEVASTA UN CERRO EN CHAPALA PARA CONSTRUIR UN COMPLEJO DE CASINOS”

¡Con dos cojones!

Si me pongo irónica – porque ya se cansa una de cabrearse por estos temas – podría transmitirles muchas reflexiones al respecto, a ver si así, con la ironía, nos damos cuenta del despropósito:

En primer lugar, el impacto visual no sería tan grave: sustituimos el verde selva por el verde golfo de los tapetes de las mesas de apuestas.

Y podríamos seguir con el verde: pintamos todas las fachadas de este color, eso sí, en diferentes tonos. No olvidemos que en la variedad está el gusto.

Incluso las luces podrían ser de color verde

¡QUEREMOS VERDE! ¡SI SEÑOR!

Para que no pase como en Las Vegas, que crearon la ciudad en medio de un desierto, con lo que el gasto de trasvase de agua es tremendo, se ha pensado muy bien al crearlo en una zona húmeda.

Claro que el consumo de agua de unas instalaciones de este tipo podrían poner en peligro las reservas de agua de la zona. No hay problema ¡Nos quitamos la sed a tequilazo limpio!

Que no les parezca a ustedes tan extraño, las ventajas son muchas: nuestras estancias en las instalaciones transcurrirían en etílica placidez, potenciaríamos una industria autóctona y conservaríamos nuestros cuerpos en alcohol, inmunes a los deterioros.

¡No me digan que no es una idea genial!

Por otro lado, se potenciaría la economía de la zona a cotas jamás imaginadas por los campesinos locales.

Los agricultores pasarían a ser “croupiers”; los ganaderos se convertirían en chóferes, porteros o “seguratas” de los locales; y las lindas señoritas de la zona en camareras,  mesoneras como dicen allá, coristas o cigarreras.

Claro que se perdería la esencia mejicana – ¡tan linda! – y el honor de las señoritas pero, ¡Señores! ¡El progreso es el progreso!

Se acabó el trabajar de sol a sol para recolectar frutas y verduras.

Se acabó el trajín de acarrear ganado de un lado para otro, tragando polvo y con el pompis escocido de andar todo el día a caballo.

Se acabó el cocinar ricas tortillas de maíz y platillos picantes, o tejer, confeccionar o tallar artesanía autóctona.

La plena dedicación de la zona estará basada en “desplumar” a los turistas en las mesas de juego, atiborrarles de tequila y venderles “souvenirs” de auténtica artesanía local “made in China” y a precios comparables a los productos de las tiendas de la “Milla de Oro” madrileña.

Al fin y al cabo, para eso están los turistas.

Propongo a la Alcaldía que vaya estudiando, además, un programa de clases de capacitación para las diferentes modalidades que precisará la zona, a saber:

  •  Hacer combinados
  • Barajar con rapidez las barajas de cartas.
  • Agilización de servicio de barra.
  • Catalogación y segmentación de clientes por volumen de propinas.
  • Elevación de pierna sincronizada (queda muy feo que cada corista la levante por su cuenta).
  • Preparación de menú cuartelero con servicio de raciones ridículas en platos superlativos y a precios exorbitantes.
  • Detección de tahúres a simple vistazo.

Las riquezas que genere la actividad en los trabajadores locales les permitirá, por fin, de disfrutar de su lindo País, cuando se cansen de aguantar pelmas.

Para los mejicanos y viajeros de buen gusto quedarán sitios tan lindos como Puerto Vallarta, Acapulco, el Caribe Mejicano,….El resto, que se meta en los casinos.

Ahora en serio, con todo mi respeto, admiración y, desde lo más profundo de mi corazón:

Señores  ¡¡¡VIVA MEXICO!!!  pero el de verdad, el “chévere” y, por supuesto, sus amables gentes.

Justine de La Bretonne

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Semilleros, reciclaje y compostaje, todo en uno.

14 may , 2012  

Para quien tenga su pequeña huerta vamos a contar un pequeño método para la fabricación de semilleros que es muy interesante, simple barato y que evita la molestia que supone los transplantes para las raices. Vamos a fabricar nuestros propios semilleros con papel de periódico, o como diría Bill Mollison, vamos a “Convertir las malas noticias en buenas noticias”:

Necesitamos:

  • Papel de periódico
  • 1 tubo de cartón de esos de papel higíenico o similar
  • Algo para aplanar el papel (mango de un martillo, mazo de un mortero…)
  • Cinta de carrocero (opcional)
  • Compost, mantillos, turba…

Separamos una de las hojas dobles del periódico, la cortamos por el pliegue y cada una de estas partes la doblamos a la mitad.

Esto lo enrollamos alrededor del tubo, alineado este al borde plegado del papel.

Colocamos el sobrante hacia arriba, y lo remetemos dentro del tubo.

Giramos el tubo y con la ayuda del mazo (o similar) aplanamos el papel que hemos introducido en el tubo aplanándolo contra la mesa.

Ahora, opcionalmente podemos sujetar con un pequeño trozo de cinta de carrocero la parte superior del semillero para que no se abra tanto, aunque no es necesario, ayudará a que tenga algo más de estabilidad.

Sacamos el tubo del semillero y ¡listo!

Ya tenemos semillero, ahora cuando la planta tenga un tamaño apropiado para transplantarla, la transplantaremos con semillero incluido, así la raiz sufrira menos y el periódico se compostará y servirá de alimento a la planta.

Para regarlos sólo debemos colocarlos en una bandeja y echar algo de agua en la bandeja para que se riegue por capilaridad.